jueves, 17 de junio de 2010

Estimulaciòn de la motricidad fina en niños de 0 a 2 años

Estimulación De La Motricidad Fina
El niño necesita exponerse paulatinamente al medio cultural y formar
parte activa de la comunidad a la que pertenece, a fin de que ésta lo
ayude a crecer intelectual y afectivamente, haciéndolo participar en
su realidad social. Así mismo, para que la inteligencia del niño se desarrolle, éste debe mantenerse activo en un medio propicio que le proporcione el mayor número de experiencias posibles. Con ello el pequeño tendrá mejores oportunidades.

De acuerdo con la teoría de Piaget, los dos primeros años de vida
corresponden al periodo sensoriomotor. En éste, el niño cambia
su ser, de alguien que responde primordialmente en forma refleja, por alguien que puede organizar actividades relacionadas y dar una respuesta voluntaria a su medio ambiente.

Iniciamos con el recién nacido. Las cuatro primeras semanas de vida se
denominan periodo neonatal, una etapa de transición de la vida intrauterina, totalmente dependiente, a una existencia independiente, que exige una enorme capacidad de adaptación a los diferentes sistemas del cuerpo del bebé: circulatorio, respiratorio, gastrointestinal y de regulación de la temperatura. Aún cuando los neonatos duermen la mayor parte del tiempo y su único lenguaje es el llanto, sus características, tales como el reflejo de prensión de sus pequeñas manos, su mirada fija, su cuerpo pequeño y bien formado, cabeza grande, nariz pequeña y mejillas regordetas, resultan irresistibles para el adulto. Son estímulos para la interacción y, por lo tanto, para el desarrollo socioemocional.

Por otra parte, a nivel neurológico, el bebé nace con un desarrollo muy completo de las estructuras subcorticales (por debajo de la corteza cerebral) que le permiten regular funciones biológicas, mientras que la corteza cerebral, en donde se originan el pensamiento, la solución de problemas y la motricidad, es aún inmadura. De ahí la importancia de la estimulación, pues el cerebro por su "plasticidad" "se moldea" mediante la experiencia, especialmente durante los primeros años de la vida. Así, las experiencias tempranas pueden tener efectos perdurables en la capacidad del sistema nervioso central para aprender y almacenar información. Un ambiente enriquecido incrementa el nivel de crecimiento y funcionamiento cerebral, así como el número de conexiones neuronales. Esta plasticidad del cerebro continúa, aunque en menor grado, en la mayor parte de la vida.
En general, estimular al bebé implica:
- Promover que las condiciones fisiológicas, educativas, sociales
y recreativas sean adecuadas
- Orientar el espíritu de curiosidad y observación del
niño
- Favorecer la adaptación al ambiente
- Desarrollar el control postural, practicando con ejercicios de psicomotricidad
gruesa y fina
- Practicar actividades lúdicas y de socialización
A continuación se presenta una breve y general visión de las
áreas básicas del desarrollo y algunos de logros más importantes
a los que llega el niño típico en su primer año de vida:
COGNICIÓN
Mencionamos únicamente las correspondientes al primer año de
vida:
a) Uso de reflejos (primer mes de vida).
b) Reacciones circulares primarias (uno a cuatro meses).
c) Reacciones circulares secundarias (cuatro a ocho meses).
d) Coordinación de esquemas (de los ocho a los 12 meses).
SOCIALIZACION
Las características de temperamento de un bebé que lo hacen diferente
a los demás, determinan en gran medida la manera en que será tratado
y atendido, la ansiedad que genera en su mamá, etc., y lo ubican en una
de las tres categorías de patrones temperamentales identificados por
Thomas y Chess:
1. Niños fáciles. Generalmente se muestran felices, regulares
en lo referente a su funcionamiento biológico y capaces de aceptar con
facilidad nuevas experiencias
2. Niños difíciles. Generalmente se muestran irritables, difíciles
de complacer, irregulares en su funcionamiento biológico y con tendencia
a expresar sus emociones de manera más fuerte
3. Niños pasivos (difíciles de entusiasmar, poco afectuosos).

PSICOMOTRICIDAD Y SENSOPERCEPCIóN

Durante su desarrollo, el niño debe adquirir habilidades psicomotoras
en tres aspectos:
- psicomotricidad gruesa, referente al movimiento y equilibrio del cuerpo
- psicomotricidad fina, que favorece la coordinación visomotora y uso
de las manos
- esquema corporal, que permite al infante conocerse a sí mismo.
Desde los primeros días de vida, el niño supera etapas importantes
del desarrollo. El recién nacido insiste en levantar y sostener su cabeza,
lo cual da fuerza a la musculatura de cuello, espalda y las extremidades superiores.
Sostener la cabeza es fundamental para lograr todas las destrezas motoras posteriores.
Cuando sostiene la cabeza el bebé se apoya en sus antebrazos y lleva
a cabo pequeños desplazamientos sobre su abdomen, para llegar después
a balancearse sobre manos y rodillas, pasando de un gateo incoordinado a uno
seguro, veloz y con soltura. El gateo es el estado final de un tipo primitivo
de desplazamiento y uno de los pasos más importantes del inicio de la
marcha.

El niño después se pone de pie, sostenido, y da pasos sobre este
apoyo; paulatinamente puede independizarse al caminar y poco a poco se enriquecen
sus habilidades motoras. De ahí la importancia de proporcionarle las
condiciones que lo ayuden a ejercitarlas. Todas las fases de la locomoción
permiten a su vez que aprenda nociones del espacio, y de la distancia existente
ente él y los objetos del ambiente que lo rodea; para conocer una distancia
y un tamaño no es suficiente "ver" sino "moverse".
LENGUAJE

El lenguaje se desarrolla de forma natural y espontánea y proceso respeta
leyes semejantes en todos los niños. Existe un periodo básico
para la iniciación del habla, llamado pre-lingüístico,
y que empieza con el llanto como primera forma de comunicación. En la
medida en que éste muestre diferentes intensidades, patrones y tonos,
expresará necesidades de diferente índole. Existen también
sonidos bucales y guturales diversos que se producen al principio espontáneamente
y en forma aislada, y que después se tornan repetitivos (balbuceo). De
los siete a los 12 meses imitan "accidentalmente" sonidos producidos
por ellos mismos u otras personas; cerca de los nueve meses imitan sonidos deliberadamente aunque no los entiendan y llegan a la pronunciación de sílabas
y emisión de las primeras palabras al final del primer año de
vida. Al final del primer año de vida, el niño entiende gran parte de
lo que se le dice, aún cuando su capacidad de expresión verbal
es considerablemente menor.

Estimulación De La Motricidad Fina

Los juegos musicales contribuyen al desarrollo integral de su pequeño, puede jugar con él y realizar a su vez los sonidos onomatopéyicos, se deben acompañar con palmadas o realizar movimientos con los dedos y manos.

Acciones de correlación:

Las acciones de correlación se pueden desarrollar utilizando diferentes medios u objetos, entre ellos material desechable como: las cajitas, los potes, los frascos y los juguetes fabricados para múltiples usos. Con ellos estimularemos las acciones de tapar y destapar, abrir y cerrar, enroscar y desenroscar, y otras.

Construir torres.

Esta acción permite estimular los movimientos finos de manos y dedos, la coordinación de ojos y manos. Con la utilización de bloques de diferentes colores y tamaños, se puede estimular al niño a que construya una torre, colocando un bloque sobre otro a la altura que pueda.

Abrir y cerrar.

Se pueden utilizar diversos materiales como, por ejemplo, cajas de diferentes tipos, puertas, gavetitas, etc. Resulta divertido al niño encontrar un objeto que sea de su agrado, esto facilitará la realización de la acción.

Tapar y destapar.

Se pueden emplear cazuelitas, cajas de dos partes, jaboneras.

Introducir objetos.

Para esta acción se recomienda la presentación de pomos plásticos de diferentes diámetros, cajas con ranuras, cajas con orificios tipo alcancías.

Ensartar.

Para realizar esta actividad se usarán aros, anillos, ruedas, carreteles de hilo, cuentas de collares.

• Acciones con bloques.
Cuando se utilizan bloques de madera o plástico para ejecutar diferentes acciones. Pueden ser: colocar uno sobre otro y hacer una torre, uno al lado del otro como un caminito o bien una casita, etc.
• Colocar figuras en excavados.

Las acciones que el niño puede realizar con estos instrumentos tenemos:
• Cavar en la arena con una palita.
• Coger alimentos con la cuchara.
• Utilizar un palo para coger un objeto que está lejos.
• Halar un juguete mediante una cinta que tiene atada.
• Utilizar el lápiz y el papel.
Es importante que al cumplimentar estas acciones la familia nunca olvide ofrecer la recompensa al final del juego, un beso, una caricia y las alentadoras palabras "lo hiciste muy bien".

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